miércoles, 30 de mayo de 2012

¿Qué son las habilidades sociales y para qué sirven?


Podemos definir las habilidades sociales como las habilidades que posee una persona determinada en un contexto interpersonal para expresar sentimientos, actitudes, deseos, opiniones o derechos, de un modo adecuado a la situación, respetando esas conductas en los demás y que, generalmente, resuelven los problemas inmediatos de la situación mientras minimizan la probabilidad de futuros problemas.

Las habilidades sociales son importantes para afrontar con autonomía las situaciones básicas de la vida diaria (desde hacer una gestión en el banco hasta, por ejemplo, devolver un artículo defectuoso en una tienda), para mantener relaciones con el sexo opuesto, para ampliar nuestro círculo de amistades, para solicitar un empleo, para efectuar una exposición en clase, para saber disculparnos, para evitar entrar en peleas, para afrontar situaciones que nos generen miedo o vergüenza, etc. etc.

-        Ten en cuenta que…

§  Las habilidades sociales no son varitas mágicas, pero aumentan las probabilidades de salir airoso de las interacciones sociales.

§  Son conductas aprendidas, no heredadas.

§  Son conductas con tres niveles à   1) lo que se hace o dice,        2) lo que se piensa,      3) lo que se siente.


jueves, 24 de mayo de 2012

El principio 80/20 o cómo lograr más con menos


S/ Richard Koch, autor del libro “El principio 80/20”, el 80 % de las consecuencias se originan en el 20 % de las causas o, lo que es lo mismo, el 80 % de los resultados que obtenemos proceden del 20 % de nuestros esfuerzos. Ejemplos:   1) Para la mayoría de empresas, el 80 % de los beneficios proceden del 20 % de sus clientes,       2) El 80 % de veces, nos ponemos sólo el 20 % de la ropa que tenemos (siempre la misma),       3) El 80 % de la “sustancia” de un libro puede encontrarse en el 20 % del texto

Entonces, si queremos lograr más con menos (frase de moda en tiempos de crisis), debemos identificar estas fuerzas o factores que componen ese 20 % esencial. A partir de ahí, podemos:   a) Intentar multiplicar ese 20 %,   b) Hacer más productivo el otro 80 % o simplemente eliminarlo o dejarlo de lado.

La pregunta básica es, pues: ¿qué 20 % conduce al 80 %?, ¿cuáles son las pocas contribuciones o causas fundamentales, en contraposición con las muchas triviales?

Se trata, en suma, de:

-     Buscar el atajo, en lugar de efectuar todo el recorrido.

-     Ser selectivo, en lugar de ser exhaustivo

-     En todas las áreas importantes de nuestra vida, descubrir qué 20 % del esfuerzo puede conducir al 80 % de los resultados.

El autor aconseja también:

-     Perseguir la excelencia en unos pocos ámbitos, en lugar de un buen rendimiento en varios

-     Delegar o “externalizar” en la medida de lo posible todas aquellas tareas tediosas o rutinarias, que no nos aportan gran cosa y procurar hacer únicamente aquello que hacemos mejor y con lo que disfrutamos más

Pregunta de evaluación: ¿cuál es el 20 % esencial de esa entrada de blog que acabas de leer? Fíjate que del 20 % que sale siempre puedes extraer nuevamente el 20 % más valioso y así sucesivamente hasta el infinito. De esta manera, podríamos llegar a resumir el Quijote en una sola frase (pero tampoco hay que pasarse, ¿verdad?)


martes, 22 de mayo de 2012

Itaca

Lluís Llach en su versión del famoso poema de Kavafis, y con subtítulos en castellano, nos permite acceder a esta bella metáfora que nos recuerda que en nuestro recorrido por la vida lo importante no es la meta sino el viaje.


jueves, 17 de mayo de 2012

La manipulación mediática según Chomsky


Hace poco, el conocido, lingüista, filósofo y activista estadounidense Noam Chomsky publicó la siguiente lista de lo que, a su parecer, serían las diez estrategias básicas de manipulación mediática:

1. La estrategia de la distracción

Consiste en desviar la atención del público de los problemas importantes y de los cambios decididos por las elites políticas y económicas, mediante la técnica del diluvio o inundación de continuas distracciones y de informaciones insignificantes. Se trata de mantener la atención del público distraída, lejos de los verdaderos problemas sociales, cautivada por temas sin importancia real (por ejemplo, reality shows)

2. Crear problemas y después ofrecer soluciones

Este método también es llamado “problema-reacción-solución”. Se crea un problema, una “situación” prevista para causar cierta reacción en el público, a fin de que éste sea el demandante de las medidas que se desea hacer aceptar. Por ejemplo: dejar que se desenvuelva o se intensifique la violencia urbana, u organizar atentados sangrientos, a fin de que el público sea el demandante de leyes de seguridad y políticas en perjuicio de la libertad. O también: crear una crisis económica para hacer aceptar como un mal necesario el retroceso de los derechos sociales y el desmantelamiento de los servicios públicos (¿a alguien le suena esto?)

3. La estrategia de la gradualidad

Para hacer que se acepte una medida inaceptable, basta aplicarla gradualmente, a cuentagotas, por años consecutivos. Es de esa manera que condiciones socioeconómicas radicalmente nuevas (neoliberalismo) fueron impuestas durante las décadas de 1980 y 1990: Estado mínimo, privatizaciones, precariedad, flexibilidad, desempleo en masa, salarios que ya no aseguran ingresos decentes, tantos cambios que hubieran provocado una revolución si hubiesen sido aplicadas de una sola vez. Es el viejo cuento de la rana (ver entrada de este blog “ranas y seres humanos, ¿nos parecemos en algo?”)

4. La estrategia de diferir

Otra manera de hacer aceptar una decisión impopular es la de presentarla como “dolorosa y necesaria”, obteniendo la aceptación pública, en el momento, para una aplicación futura. Es más fácil aceptar un sacrificio futuro que un sacrificio inmediato. Primero, porque el esfuerzo no es empleado inmediatamente. Luego, porque el público, la masa, tiene siempre la tendencia a esperar ingenuamente que “todo irá mejorar mañana” y que el sacrificio exigido podrá ser evitado. Esto da más tiempo al público para acostumbrarse a la idea del cambio y de aceptarla con resignación cuando llegue el momento. Eso empieza a veces, también, difundiendo un rumor, negándolo después y anunciándolo finalmente como algo que, no se quería hacer, pero las circunstancias…

5. Dirigirse al público como criaturas de poca edad

La mayoría de la publicidad dirigida al gran público utiliza discurso, argumentos, personajes y entonación particularmente infantiles, muchas veces próximos a la debilidad, como si el espectador fuese una criatura de poca edad o un deficiente mental. Cuanto más se intente buscar engañar al espectador, más se tiende a adoptar un tono infantilizante. Porque si uno se dirige a una persona como si tuviese, por ejemplo, 12 años o menos, entonces, se mostrará probablemente más sugestionable, tendrá una reacción más emocional y menos crítica como ocurriría seguramente con un niño de esa edad.

6. Utilizar el aspecto emocional mucho más que la reflexión

Hacer uso del aspecto emocional es una técnica clásica para causar un cortocircuito en el análisis racional, y finalmente al sentido crítico de los individuos. Por otra parte, la utilización del registro emocional permite abrir la puerta de acceso al inconsciente para implantar o injertar ideas, deseos, miedos y temores, compulsiones, o inducir comportamientos.

7. Mantener al público en la ignorancia y la mediocridad

Hacer que el público sea incapaz de comprender las tecnologías y los métodos utilizados para su control y su esclavitud. En ese sentido, postula Chomsky, que “la calidad de la educación dada a las clases sociales inferiores debe ser la más pobre y mediocre posible, de forma que la distancia de la ignorancia que planea entre las clases inferiores y las clases sociales superiores sea y permanezca imposibles de alcanzar para las clases inferiores-

8. Estimular al público a ser complaciente con la mediocridad

Inducir al público a creer que es moda el hecho de ser estúpido, vulgar e inculto…

9. Reforzar la autoculpabilidad

Hacer creer al individuo que es solamente él el culpable de su propia desgracia, por causa de la insuficiencia de su inteligencia, de sus capacidades, o de sus esfuerzos. Por ejemplo, en esta crisis económica se nos induce a creer que gran parte del problema es porque hemos querido vivir por encima de nuestras posibilidades cuando, y copiando una pancarta del movimiento de indignados, son ellos (la clase privilegiada y los usureros de la gran banca), los que sí han vivido por encima de “nuestras” posibilidades. Así, en lugar de rebelarse contra el sistema económico, el individuo se autoinvalida y se culpa, lo que genera un estado depresivo y de desvalimiento, uno de cuyos efectos es la inhibición de su acción. Y, sin acción, no hay revolución ni evolución.

10. Conocer a los individuos mejor de lo que ellos mismos se conocen

En el transcurso de los últimos 50 años, los avances acelerados de la ciencia han generado una creciente brecha entre los conocimientos del público y aquellos poseídas y utilizados por las elites dominantes. Gracias a la biología, la neurobiología y la psicología aplicada, el “sistema” ha disfrutado de un conocimiento avanzado del ser humano, tanto de forma física como psicológicamente. El sistema ha conseguido conocer mejor al individuo común de lo que él se conoce a sí mismo. Esto significa que, en la mayoría de los casos, el sistema ejerce un control mayor y un gran poder sobre los individuos, mayor que el de los individuos sobre sí mismos.

martes, 15 de mayo de 2012

Cómo hacer nuevos amigos y ampliar tu red social (II)


·      No te aísles. No busques más excusas para no salir, sean las que sean. Haz cosas solo/a cuando te apetezca pero también con gente. Si eres tímido, recuerda que esto no te impide salir y conocer gente. Si estás agobiado de trabajo, recuerda que de vez en cuando tienes que “afilar el hacha” como el leñador del cuento. Si tienes obligaciones con tal o cual persona, busca un equilibrio entre tus necesidades y las suyas, piensa que tú también tienes derecho a estar bien, a cuidarte. Pide ayuda si la necesitas.

·      No te relaciones únicamente en el entorno de los X: de los “solteros” o “separados”, o de los aficionados al fútbol, o a los conciertos, o a las discotecas, o sólo con gente del gimnasio o del club de tenis, o a través de los chats únicamente. No te limites a hacer lo que siempre has hecho, piensa que si siempre haces lo mismo obtendrás resultados iguales o parecidos. Abre nuevas ventanas, respira aire fresco. Atrévete.

·      Viaja. Apúntate a grupos a los que les guste viajar, propón viajes a tus amigos, apúntate a viajes organizados, planea tú un viaje y busca gente para compartirlo…

·      Propón planes interesantes a la gente que te rodea.

·      Mantente informado s/ actividades de ocio de interés.

·      Organiza fiestas o cenas en tu casa

·      Desayuna con la gente que te agrade de tu trabajo, o proponles alguna cena, salida, etc.

·      Procura irradiar optimismo y una actitud positiva ante la vida. Abandona el hábito de criticar a los demás, lamentarte, etc.

·      En lugar de censurar a los demás, trata de ponerte en su lugar y entenderlos. No veas siempre mala intención en su comportamiento: tal vez no supieron hacerlo de otro modo.

·      Haz preguntas y resume lo que tu interlocutor te cuente. No juzgues ni interrumpas.

·      Cada semana, llama por teléfono a dos amigos/as

·      Sonríe, procura ser amable con las personas con las que te cruzas.

·      A veces, la ruptura con la pareja trae consigo el adiós de algunos amigos à no te empeñes en mantener relaciones que, en estos momentos, no te brindan tu apoyo, comprensión y cariño, y abre tus puertas a nuevas amistades.


Ver también “cómo hacer amigos y ampliar tu red social” (I)”




jueves, 10 de mayo de 2012

Héroes cotidianos


S/ Pilar Jericó, héroes cotidianos son aquellos que siguen adelante a pesar de las dificultades y que, en vez de centrarse en la queja o el lamento, aprovechan la desventura para transformarse positivamente y ejercer una influencia positiva en su entorno (aunque para la historia sean anónimos). Pero, advierte, no se puede desarrollar esa capacidad sin atravesar desiertos o noches oscuras. Concretamente, explica las diferentes etapas del proceso desde la “llamada de la aventura” hasta una “nueva integración” en la que el héroe regresa a su rutina pero transformado. Puedes verlo en el siguiente video:

Como hay cosas que no se pueden escoger (por ejemplo, una enfermedad grave, un despido laboral, una ruptura afectiva no deseada, etc.) el reto está en aprovecharlas como una oportunidad de aprendizaje y de transformación de uno mismo.


lunes, 7 de mayo de 2012

Cómo hacer nuevos amigos y ampliar tu red social (I)


·      Conocer gente implica salir de la rutina, experimentar haciendo cosas nuevas, arriesgarse un poco… De lo contrario, nunca saldrás de tu círculo habitual de amistades –o de tu aislamiento-. No esperes a que la persona ideal llame a tu puerta y aparezca sin esfuerzo alguno por tu parte.

·      Un buen consejo para empezar, es que intentes pensar qué tipo de personas deseas encontrar (evitando, al mismo tiempo, expectativas rígidas de cómo deben ser los amigos). De todas maneras, no seas muy selectivo en los primeros momentos: conocer mucha gente te permitirá encontrar las personas que deseas.

·      Cuida tu apariencia. Arréglate lo mejor que puedas, intentando sentirte cómodo/a con la ropa que lleves, mirar a la cara, mantener una postura y movimientos relajados y sonreír. Y recuerda que el atractivo no reside exclusivamente en el cuerpo, sino en el “cuerpo actuando”, es decir, el atractivo es cuerpo + personalidad, el uno potencia al otro.

·      Cambia tu brújula: en lugar de orientarla hacia lo que los demás van a pensar de ti o en sí te van a rechazar, intenta adoptar una visión más “panorámica” que no sólo te abarque a ti sino que también incluya al otro/a y sus posibles necesidades, temores, etc. En lugar de centrarte únicamente en ser interesante, céntrate también en mostrar interés. Mira al otro en lugar de observarte únicamente a ti mismo/a. Demuestra interés sincero por los demás. Sé buen observador de las cosas que te gusten de los demás y díselas. Escúchales: hazles sentir que, cuando están contigo, son lo más importante.

·      Más importante que mantener una conversación interesante es saber escuchar. El buen conversador dedica más tiempo a escuchar que a hablar à procura que el otro hable, al menos, un 50 % del tiempo. Todos nos sentimos especiales cuando alguien nos transmite su interés sincero.

·      Intenta ver al otro/a como un ser humano como tú, no como un/a juez. Y si no le gustas, tampoco te vas a morir por ello, ya encontrarás otros/as más dispuestos/as a compartir cosas contigo, es sólo cuestión de tiempo encontrarle/s. A ti tampoco te gusta todo el mundo, ¿o sí? Considera el proceso de conocer gente como un experimento o una aventura, evita centrarte demasiado en los “resultados”.

·      Apúntate a grupos, cursos, organizaciones, etc. Cultiva tus aficiones y/o descubre otras nuevas. Aprende, mejora tus conocimientos, disfruta, comparte, comprométete, apasiónate. Si tienes inquietudes sociales, apúntate a alguna ONG, un partido político, un movimiento reivindicativo… Si quieres potenciar tu capacidad de expresión, apúntate a un taller de teatro, a un taller de escritura, a un curso de baile… Si no sabes adonde o con quién ir de vacaciones, apúntate a alguno de esos grupos que organizan estancias en una masía para disfrutar de la naturaleza y hacer actividades de crecimiento personal… Son muchas las actividades en las que puedes participar. Es tan sólo cuestión de buscar, de informarte, de salir de tu entorno habitual, de no tener prejuicios, de no pensar tanto en el qué dirán, de pensar menos y actuar más.

·      Pide a tus amigos que te presenten gente nueva.

·      Toma la iniciativa de quedar con la gente que te agrade. Cuando alguien te guste, pídele su número de teléfono y/o proponle algo, muéstrale tu interés, no desaproveches la oportunidad, no esperes a que sea el otro/a quien tome la iniciativa.



miércoles, 2 de mayo de 2012

Hablemos de la cocaína


La cocaína es una droga estimulante y altamente adictiva, aislada por primera vez en 1.859 y que, a partir de la década de los 90 comenzó a popularizarse de forma alarmante. Hoy por hoy, se ha convertido en una especie de medicamento ilegal con el que muchos tímidos, inseguros, depresivos, etc. pueden afrontar la vida con menor temor (mientras dura el efecto: véase “Dr Jeckill y Mr Hyde”). O en una válvula de escape para personas que necesitan “desconectar” y zambullirse de vez en cuando en un éxtasis de diversión desenfrenada. Y para los más ambiciosos, en el plano económico o social, proporciona la ilusión de convertirse en personas de “éxito”, con energía suficiente para abarcarlo todo.

Su consumo puede ser muy atractivo porque (en dosis moderadas) facilita la desinhibición, la locuacidad, produce euforia, disminuye la sensación de fatiga, sueño y hambre, incrementa el deseo sexual, etc. Pero la cocaína tiene sus riesgos y efectos secundarios (aunque creas que no estás enganchado/a y sólo la consumes esporádicamente):

·      Médicos à desde alteraciones del sueño, pérdida de peso, ulceraciones nasales, hemorragias, cefaleas, congestión torácica, ronquera, taquicardias, arritmias, etc. hasta fallos cardíacos, hemorragias cerebrales, convulsiones con pérdida de conciencia, fallos respiratorios, problemas del hígado, complicaciones en el embarazo (abortos espontáneos, defectos neurológicos en el feto o malformación fetal, nacimiento prematuro), o incluso, el fenómeno de “muerte súbita”

·      Psicológicos: desasosiego, agitación, irritabilidad/ agresividad, verborrea, ansiedad, ideación paranoide, depresión, culpa, vergüenza, desmotivación/ apatía, etc. E, incluso, un brote psicótico en algunos casos de intoxicación aguda.

·      Sociales, familiares y laborales: empobrecimiento de las relaciones sociales (la persona tiende a relacionarse sólo con su círculo de adictos), problemas económicos, deterioro de las relaciones laborales y familiares,