viernes, 16 de noviembre de 2012

No digas que es imposible...


Di, simplemente, no lo he hecho todavía”, dice un proverbio japonés. De forma parecida, Jean-Michel Guenassia, en su libro "El club de los optimistas incorregibles" nos dice también: "Llega un momento en el cual hay que saltar. Aunque el agua esté helada o que no se sepa nadar. Antes que el barco se hunda"
 Es una llamada al coraje, a tener esperanza aún cuando sólo veamos tinieblas en algunos momentos de nuestra vida. Y es que cuando los obstáculos parecen inamovibles, cuando todo parece estar en nuestra contra, podemos:   1) Llenarnos de rabia y frustración, y abandonar, o     2) Recuperar la pasión por la meta, aceptar el desafío y luchar por alcanzarla con todas nuestras fuerzas.

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